jueves, 8 de enero de 2015

Revista SUPAY




Este es el link de descarga de un proyecto que realicé con varios colegas en el que me desempeñé como editora general y del área cultural, puedes descargarla aquí: SUPAY







V Festival de Poesía de Lima



Tuve el honor de compartir con varios autores latinoamericanos, para más información, visita: V Festival de Poesía de Lima

La seducción de la inteligencia


Por Cristina Pavón B.


Lou Von Salome

Desde que leí la primera página de una biografía de Lou Von Salomé — utilizaré siempre su nombre de soltera—; mejor dicho, desde que un poeta muy amigo, puso en mis manos el texto, se despertó en mí una complicidad con el personaje.

“Aguda como un águila, valerosa como un león”, así la describió Nietzsche. Von Salomé fue considerada como un icono de la mujer liberal, pero también fue relegada a ser conocida como la amante de grandes hombres. Mi padre, bromeando, me dijo un día “detrás de un gran hombre, hay una gran mujer. Detrás de una gran mujer, hay muchos hombres”.  ¿Acierto o desacierto?

Reflexioné acerca del rol que cumplió esta mujer al pasar por la vida de hombres brillantes y entendí que dejó más que una estela silenciosa de amante… sus dotes de inteligencia y belleza cautivaron a Paul Rée, rompieron el corazón de Nietzsche, conquistaron casi de manera enfermiza a Car. F. Andreas y enamoraron a muerte al poeta Rainer María Rilke. ¿Existe la seducción de la inteligencia?
Lou, Paul Rée y Nietzsche

Ciertamente, no puedo defender a la inteligencia como un factor de seducción. Sin embargo, entiendo por experiencia que una mujer sensitiva, capaz de reaccionar frente al mundo, presta a ofrecer una charla edificante, y respuestas con fundamento acertado, conquista.

Esta mujer, habitaba en el mundo de los sentimientos y del instinto, rompió con los convencionalismos establecidos por la feminidad a principios del Siglo XX. Dejó a su madre rompiéndole el corazón para ir tras la ciencia y la virtud del saber. Así, se encaminó en una larga travesía donde la mente y la sed de conocimiento, trazarían el mapa.

Lou, por sobre todas las cosas, defendía el derecho de SER. Su vida fue un ejemplo de desprendimiento “… permitírselo todo, no necesitar nada.” Así, le dijo adiós a sus padres y a las costumbres socioculturales de la época, supo siempre ser amiga — con Nietzsche y Rée— porque sabía que ese sentimiento no coarta la libertad del otro.

Rainer María Rilke y Lou
Enamorada, realmente enamorada, estuvo solo una vez. Rainer María Rilke fue un amante apasionado y vehemente. Existió una admiración mutua, pese a que Von Salomé le llevaba varios años de ventaja. “Un gran poeta que me dio la oportunidad de contemplar a través de sus ojos y de comprobar que el amor es la fuerza renovadora de la vida. Ahora sigo amando, pero de una manera más tranquila.” Así describió a su querido.

Lou impuso disciplina en los versos demasiado románticos de Rilke y le inspiró ideas para nuevos poemas. No solo eso, ordenó varios aspectos de la traumática y triste vida del poeta. Lo bautizó con un nuevo nombre — “Rainer” cuando su verdadero nombre hasta entonces era René— , trató varios de sus traumas de la infancia y como resultado de todo ese amor casi maternal, el poeta creó un fuerte lazo de dependencia. Quizás, eso provocó la despedida.

Considero que Lou Von Salomé fue todo un código. Un arquetipo que se repite en diferentes recipientes en los que la clave de su poder, es una naturaleza indomable que quizás ningún hombre llegue a entender con certeza.

La racionalidad se convierte en mitología: la figura femenina


Por Cristina Pavón B.


Lo que aparenta ser normal ante nuestros ojos, se convierte en una mitología cuando dejamos de lado el sentido común y ampliamos nuestra percepción.Cada sociedad construye sus propios signos, de esta formación, nace la realidad en la que vivimos.

Cada individuo está expuesto a una distinta cosmovisión pero siempre fundamentada en los convencionalismos sociales. Así como la sociedad escribe las pautas para construir la realidad, esta misma nos limita.Son estas condiciones, las que nos obligan como individuos a construir mitologías sobre nosotros mismos. Roland Bartes lo explica en su libro "Mitologías".


La autenticidad del ser humano desaparece y nace un ente cuyo anhelo es encajar dentro de los paradigmas sociales; lo más fácil es ir con la corriente que ir contra esta. El entorno en el que vivimos nos llena de mitos y estereotipos. Nuestra cultura de raices grecolatinas, mantiene varios parámetros impuestos en la antigüedad por los griegos y los romanos. Los más evidentes son: la creencia y el culto a dioses, la sociedad patriarcal y la “perfecta belleza”.

Este tercero es el que más presión ejerce sobre las personas. Casi y nacemos con un concepto de belleza ya formado, sobre todo las mujeres, en quienes más se recarga la presión social en todo aspecto: académico, profesional, familiar, amoroso, sexual, entre otros.

Existe mucha presión social en cuanto a la figura femenina, en siglos pasados, el cuerpo de la mujer era considerado y visto como un símbolo de fuerza, productividad y fertilidad. Tiempo después, el cuerpo de la mujer se convirtió en la gran inspiración del arte en todas sus expresiones.

Ahora el cuerpo de la mujer se limita a ser un arma indestructible para la publicidad. Este giro repentino se dio en los años 30 con el aparecimiento de las chicas Pin-up. Hoy en día, pasamos de una mujer de los años 30, con caderas, senos y piernas, a la modelo talla 2 de la pasarela de parís, obedeciendo a los estereotipos de belleza de moda.

La mayoría de mujeres no se negaría a cambiar algo en su cuerpo para “mejorarlo”, lo que no nos damos cuenta es que estamos siendo susceptibles y estamos cediendo a los parámetros de “belleza” que la sociedad nos presenta. Pero esto no se queda así, es la misma sociedad la que marca "soluciones"; dietas, máquinas de ejercicio, cremas y pomadas milagrosas, píldoras, cirugía plástica, entre otras.

Susan Sontag
Incluso, los medios de comunicación juegan un papel fundamental en la creación de códigos sociales, conducen a las masas y generan opinión pública.  Más allá del mensaje es tiempo de pensar ¿cómo las mujeres nos vemos representadas en los medios? ¿qué tipo de mujeres (creadas por el medio) nos presentan como modelos a seguir?

Cito a Susan Sontag cuando dice “No está mal ser bella; lo que está mal es la obligación de serlo”.



La latina quiera la delgadez de la europea, la europea la nariz de la asiática, la asiática los ojos de la latina y el círculo vicioso de inconformidad jamás se cierra. Esta dependencia a los moldes y el afán de encajar en la moda, hace que lamentablemente las mujeres continuemos manteniendo estos paradigmas en nuestra mente, así, dejamos que la sociedad no solo condicione nuestras vidas, sino que le damos la potestad de que lo haga también con nuestros cuerpos.